CASTILLO Y ERMITA-MEZQUITA DE LA VIRGEN DE GRACIA, ARCHIDONA (MÁLAGA)

JOSÉ ÁNGEL MARINA GIL

Mezquita-ermita de la Virgen de Gracia, Archidona. Vista nocturna con la torre-alminar

Hoy vamos a visitar dos de los lugares más enigmáticos que existen en Andalucía. Se trata del castillo de Archidona, enclavado en el Cerro de Gracia, en la Sierra homónima, al nordeste de la provincia de Málaga, declarado BIC, el cual albergaba una mezquita interior sobre la que se construyó más adelante el Santuario de Nuestra Señora de Gracia, monumento que también vamos a visitar.

El castillo de Archidona es una fortificación de origen andalusí que contaba con un doble recinto: por un lado, la llamada Puerta del Sol y, por otro lado, el castillo propiamente dicho, con los vestigios de sus muros, del aljibe y de la torre principal. Los restos del castillo que se conservan fueron levantados por los árabes en el siglo IX, siendo el castillo reedificado por los nazaríes en el siglo XIII.

Castillo de Archidona. Muralla próxima a la Puerta del Sol

Archidona, llamada Medina Arxiduna, fue un importante centro musulmán, capital de la Cora (provincia) de Rayya, que incluía la mayor parte de la provincia de Málaga, donde fue proclamado emir Abderramán I en el año 756. El castillo fue conquistado por el muladí Omar ben Hafsún varias veces, siendo reconquistado por Abderramán III en el año 907. Finalmente, fue conquistado por tropas castellanas al mando de Pedro Girón, maestre de la Orden de Calatrava, en 1462.

La Puerta del Sol, abierta hacia levante, es una de las dos puertas de acceso al recinto amurallado de la antigua Arsiduna andalusí, erigido en la parte alta del Cerro de Gracia. La puerta, restaurada, muestra un tránsito en codo y una segunda planta, además de un arco de herradura apuntado. Desde esta zona se tiene una buena perspectiva de la alcazaba que corona el cerro y del actual Santuario de la Virgen de Gracia, muy próximo a dicha puerta, que integra gran parte de la estructura de la antigua mezquita medieval.

Castillo de Archidona. Puerta del Sol (entrada)

En las inmediaciones de la Puerta del Sol se puede contemplar un lienzo de muralla en el que se observa un primer paño antiguo, de menor grosor, y el refuerzo posterior al que se sometió para darle un carácter más defensivo. Continuando el recorrido de la muralla, se accede a la vertiente norte, desde la que se tiene una gran vista del interior de la Hoya, impresionante recinto natural cercado por la Sierra de Archidona y por la línea de fortificación que recorre las alturas de esta.

Este camino nos conduce hasta la Puerta del Sol, que es una de las dos puertas de acceso al recinto amurallado de la antigua Arsiduna andalusí, erigido en la parte alta del Cerro de Gracia. Este camino era una de las antiguas vías de acceso a la Villa Alta. Tras la incorporación de la ciudad al reino de Castilla comienza un progresivo proceso de abandono que culminaría en el siglo XVI, momento en el que la población se asienta definitivamente en las faldas de la sierra, en la actual Archidona.

Castillo de Archidona. Puerta del Sol y lienzo amurallado, con la Sierra de Gracia al fondo.

Este camino nos conduce hasta la Puerta de la Ciudad. Es una de las dos puertas, con tránsito en forma de codo, que protegían y permitían el acceso al recinto fortificado medieval del Cerro de Gracia. En el lugar que ocupa dicha entrada se han encontrado además los restos cegados de otra  más antigua. El tránsito por el camino nos permite contemplar, desde el exterior, las murallas de Arsiduna (Archidona) andalusí, donde se observan varios torreones cilíndricos interceptados por torres cúbicas, donde se ubican tanto la Puerta del Sol como la Puerta de la Ciudad.

El recinto amurallado de Archidona (la Arsiduna árabe) es uno de los espacios de mayor interés de Al-Andalus y está declarado BIC. Este espacio reúne restos arqueológicos que se extienden entre los siglos VIII y XV. En este lugar tuvieron lugar hechos históricos de gran relevancia: aquí fue proclamado emir Abderramán I en el año 756, la ciudad fue capital de la cora de Rayya y fue uno de los principales apoyos de la revuelta del caudillo muladí Omar ben Hafsún entre los siglos IX y X.

Castillo de Archidona. Puerta del Sol, interior (vista de la mezquita-ermita de la Virgen de Gracia)

Ahora vamos a visitar el Santuario de la Virgen de Gracia. Se trata de una antigua mezquita (la única conservada en la provincia de Málaga), datada entre los siglos IX y X, que fue consagrada como iglesia tras la incorporación de Archidona a la Corona de Castilla en el siglo XV. Su emplazamiento se ubica en la parte oriental de la ciudad, justo al pie del recinto superior, detrás de la Puerta del Sol. Su cronología coincide con el período almohade, entre los siglos XII y XIII.

La mezquita se compone de 5 naves paralelas entre sí y perpendiculares al altar cristiano, las cuales se apoyan sobre gruesas columnas, toscanas y sin basa, 4 lisas y 2 sogueadas, de origen romano y visigodo, equivalentes en su tipología como columnas de acarreo a las de la Mezquita de Córdoba. Los capiteles son gruesos de perfil cúbico, con muescas en los ángulos. De yeso y ladrillo, hoy aparecen encalados. En la construcción de la ermita los cristianos aprovecharon las columnas de la mezquita, incluso debajo de las columnas toscanas, ya cercanas al altar, se encuentran las musulmanas a las que se rodeó con sogas para que el yeso agarrase mejor.

Mezquita-ermita de la Virgen de Gracia, Archidona, vista nocturna

Los arcos que sustentan la cubierta son de herradura, levemente apuntados, con alfiz. Las cubiertas de las naves son independientes, dispuestas a doble vertiente con vigas de madera, y reciben tirantes para su entibamiento, apuntalando el interior.

El muro que mira hacia el sur sería la quibla de la mezquita. Su construcción en la ladera exige que tenga contrafuertes de gran grosor. En este muro se localiza un nicho que probablemente fuese el mihrab. En la mayoría de las mezquitas se dirige hacia oriente, donde está La Meca, éste mira hacia el sur, característica propia de las mezquitas hispanomusulmanas.

En el muro meridional se ha dejado como testigo una franja exterior de piedra que señala el final de la mezquita y paralela a ella se encuentran en el interior unas columnas hechas con piezas de ladrillo recubiertas. Alineada con ellas se localiza en el suelo el quicio de lo que sería una puerta de acceso que nos da la pista de que las entradas a este templo se encontraban por el oeste y por el este, ajustándose al espacio de la terraza en la que había sido emplazada la mezquita.

Mezquita-ermita de la Virgen de Gracia, Archidona. Fachada meridional, vista nocturna

Existe una puerta que comunica con el patio norte, la cual pudo ser la entrada de la mezquita, coincide con la nave central y tiene enfrente el mihrab. Allí se cree que se localizaba el sahn o patio de las abluciones. Hoy es un patio porticado por 3 de sus lados que se acomoda perfectamente a la construcción en ladera de todo el conjunto, con arcos de medio punto y bóveda de arista, y una barandilla desde donde se divisa Archidona.

El muro que se localiza a la izquierda de la entrada a la ermita es el arranque del alminar, el cual está levemente inclinado. Su obra es de ladrillo, del que solo queda la base sobre la que se edificó un campanario para la nueva ermita. De planta cuadrada, se sitúa a los pies de la mezquita y su acceso se hace por el santuario, mediante escaleras en torno a un machón central.

Mezquita-Ermita de la Virgen de Gracia, Archidona. Fachada septentrional y torre

La antigua mezquita fue remodelada y adaptada al culto cristiano en el siglo XVII. Para ello se cambió la dirección del templo. Las 5 naves de la mezquita que miraban hacia el muro de la quibla se convertirían en 3 naves perpendiculares a las ya existentes, dirigiéndose ahora hacia el altar y ampliándose en 2 tramos, el último de los cuales será ocupado por el camarín de la Virgen de Gracia. El templo cristiano cubre la nave central con bóveda ovalada y las laterales con bóveda de arista.

El santuario, obra del siglo XVIII, su aparejo se compone de mampostería encalada con hiladas de ladrillo y cadenas del mismo material en las esquinas, lo que nos indica una clara influencia mudéjar.

Mezquita-Ermita de la Virgen de Gracia, Archidona. Arcos de herradura, con columnas sogueadas y toscanas

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